Curriculum y Críticas

MARÍA DEL CARMEN MECA KETTERER, Nace en Barcelona.
1964 Obtiene el título de Profesora de Dibujo en la especialidad de Escultura por la Facultad de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona. 1969 Obtiene el título de Catedrático de Dibujo.1973 Cursa estudios de grabado en la misma Facultad. 1975-89 Viaja a Venezuela donde fija su residencia. Cursa seis años en el Instituto Pedagógico de Caracas. Asiste al Taller de Arte de “Grupo Teresa Azara”. 1989  Regresa a Barcelona obteniendo el título de Licenciada en Bellas  Artes sección Escultura, por la Facultad de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona. 1990-03  Catedrática de Dibujo en el I.E.S. Narcís Monturiol de Barcelona.

EXPOSICIONES:

 Colectiva de Grabado, Facultad de Bellas Artes de San Jorge, Barcelona. 1977  Colectiva de Pintura, Guatire, Venezuela. 1979 “Asociación Cultural Maraven”, Caracas, Venezuela. 1988 Colectiva de Pintura “Grupo Teresa Azara”, Caracas, Venezuela. 1990  Colectiva de Pintura, “1ª Exposición de Arte del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Bellas Artes y Profesores de Dibujo de Catalunya”, Casa Elizalde, Barcelona. Colectiva de Pintura “Donart 90”, Casa Elizalde, Barcelona. Colectiva de Pintura “Donart”, Camprodon. 1991 Colectiva de Pintura “Donart”, Casa Elizalde, Barcelona. Sala Jaimes, Barcelona. 1992 Colectiva “1ªArtsenal de Paper”, Galeria Artsenal, Sant Cugat del  Vallés. Colectiva “Obres de petit format”, Sala Jaimes, Barcelona. 1993 Galeria Artsenal, San Cugat del Vallés. Colectiva de “Donart 93”, Casa Elizalde, Barcelona. Colectiva de Pintura “2ª Bienal del Colegio Oficial de Doctores y   Licenciados en Bellas Artes y Profesores de Dibujo de Catalunya”  Casa Elizalde, Barcelona. Colectiva “Obres sobre paper”, Sala Jaimes, Barcelona. Galeria Della Rovere, Madrid. 1994 Sala Jaimes, Barcelona. 1995 Colectiva de Pintura “ Donart 95”, Casa Elizalde, Barcelona.  Colectiva de Pintura, Palau de Caramany, Girona. Colectiva de Pintura, Agrupació Catalana d’Entitats Artístiques ACEA. Galeria Mar, Barcelona. Colectiva de Pintura, ACEA, Galeria Llahí, Principat d’Andorra. Acea, Galeria Mar, Barcelona. 1996  Colectiva de Pintura, Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Bellas Artes de Catalunya, Estudi Art, Barcelona. Colectiva de Dibujo, Galeria Estudi Art, Barcelona Colectiva DE Pintura “Donart”, Casa Elizalde, Barcelona.  Sala d’Art Arimany, Tarragona. 1997 Colectiva de Pintura y Grabado, Colegio Oficial de Doctores y  Licenciados en Bellas Artes de Catalunya, Galeria Estudi Art, Barcelona. 1998  Colectiva de Pintura “ Donart 98”, Casa Elizalde, Barcelona. Galeria Terra Ferma, Lleida. Colectiva “El Arte en Navidad” Villarroel Art, Barcelona. 1999 Colectiva de Pintura “Donart 99”Sant Cugat del Vallés, Barcelona Colectiva “El Arte en Primavera” Villarroel Art, Barcelona. Sala de Arte Contreras, Almería. 2000  Arte Sevilla, Feria del Arte Sevilla. Art Expo, Feria de Arte de Barcelona. Colectiva de Pintura “ Donart 2000” Csa Elizalde, Barcelona. 2001  Galería de Arte Dukessa, Vitoria-Gasteiz. 2002  Colectiva “Arte de pequeño Formato”, Sala arte San Mario, Barcelona. Colectiva “Arte en el Mar”, Sala San Mario, Barcelona. 2003  Colectiva “Exposición pequeño formato” Galeria d’Art Arnau, Barcelona. Colectiva Colegio de Licenciados y Doctores de Bellas Artes y Profesores de Dibujo de Catalunya. “Retrobar Mirades”, Mostra  2003, L’Espai Tirant Lo Blanc dels Serveis Territorials de Barcelona.  2004  Colectiva Galeria d’Art Arnau, “ Cent Quaranta Artistas Contemporanis”, Barcelona. Colectiva Artistas del Colegio de Doctores y Licenciados en  Bellas Artes y Profesores de Dibujo de Catalunya, Casa Solet  i Palet, Terrassa. Colectiva, Galeria d’Art Arnau, Barcelona  2005  Galería Óleos, Barcelona. Colectiva Mostra d’Art 2005 del Colegio de Doctores y  Licenciados en Bellas Artes y Profesores de Dibujo de Catalunya, Barcelona. Colectiva “Grans Mestres en Petit Format” Galeria d’Art MAR, Barcelona. Colectiva “Mostra d’Art 2005” Dibujo, Gravado, Fotografia. Serveis Territorials de Cultura de Barcelona. Espai STB. Barcelona. Colectiva- Pintura pequeño formato. Galeria Arnau. Barcelona. 2006 Galeria de Arte Salduba, Zaragoza. Galeria Arimany, Tarragona. Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona. 2007  “4 Visiones”, Galeria de Arte Mar, Barcelona. Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona. 2008 Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona.  2009  Galería Óleos, Barcelona. Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona.  2010 Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona.  2011  Colectiva Pintura pequeño formato. Galeria Arnau, Barcelona. 2012  “Artistes 2011” Catàleg Colbacat de Col·legiades Col·legiats. Barcelona. Artistas de nuestro tiempo 2011. BCM Gallery. Barcelona Colectiva. Galleria spazio museale Sabrina Falzone. Milan. Art per Nadal. BCM Art Gallery. Barcelona. Colectiva Pintura pequeño formato. Artistas contemporáneos. Galeria d’Art Arnau, Barcelona. 2013 IX Edición Premio Joan Bosch Boldú. Mención de Honor. BCM      Gallery-Art, Barcelona. Muestra Internacional de Arte de Gijón –Art Nou. Sala Aristas, Gijón (Asturias). Amizade de Art Nou en Espazo Tambre. Santiago de Compostela.I Exposición Internacional de Acuarela y Pintura al agua. Galeria BCM Art Nou. Barcelona. Salón Internacional de Val d’Or, Meillant. Francia. Don’Art, BCM Gallery. Barcelona.  2014  Exposición “Mirades” CT Art Gallery. Reus (Tarragona).           2015  X  Edición del Premio  de Pintura y Escultura Joan Bosch Boldú BCM ART GALLERY. Barcelona. 2016  “Una mirada a la figura”  CT Art Gallery, Reus. Tarragona. ”  CT Art Gallery, exposición itinerante. “Desprès de la foscor” Salo de Primavera 2016. CT Art Gallery, Reus. Tarragona.   Salón Internacional de Val d’Or, Meillant. Francia. Regalart.  Saló de Nadal i Reis. Reus, Tarragona   2017    “Mirada a la figura” Itinerante,  Eka & Moor Art Gallery. Madrid. *  “La calidesa d’un momento màgic” CT Art Gallery. Reus, Tarragona- * “V Mostra d’ hivern internacional” Agrupació d’aquarel·listes de Catalunya. Barcelona

CRÍTICAS:


Carmen Meca Ketterer tiene seguridad en el dibujo y luminosidad en el color. Se sitúa en el plano de los ideales para afirmar suavemente, que el espíritu siempre supera la materia. Su hacer artístico es grato como un mundo de ensueños  en el que la conciencia fuera desde unas aguas tranquilas a un cielo de astros benéficos.
Josep Mª Cadena   EL PERIODICO  1992

Las figuraciones de María del Carmen Meca Ketterer no están sujetas a es tiempo-espacio; no representan imágenes localizables en nuestro entorno, sino que corresponden a lo esencial. Son proyecciones inalcanzables; revelaciones misteriosas y mágicas de la esencia cósmica.
Sus personajes, entrelazados con la naturaleza nos manifiestan una renovadora idea de la unidad.
Su colorido se torna luz regresando al origen, sublimando la materia y reunificando sus partículas elementales…
Los azules etéricos, los dorados, los verdes… todos ellos resueltos con transparencia luminosa, nos envuelven en un maravilloso espacio casi musical.
María del Carmen Meca Ketterer, que es versada en el concepto de la meta y del  retorno, nos describe una estela orientativa.  Sus manos se tienden aproximando el trayecto, manos que expresan confianza y amor.  Los rostros serenos, inteligentes y limpios, ejecutados con dignidad, nos hablan de un futuro esperanzador, desvelándonos arquetipos originales.
Su pintura se me antoja una estrategia, que se origina en el alma y en su hechizo nos conduce hacia la fuente.
 María José Vela    LICENCIADA  EN  BELLAS  ARTES   1992


Esta es la primera vez que tengo la oportunidad de admirar su obra y, sinceramente habría sentido en el alma no haberla podido admirar.
Se descubre en su obra plenamente figurativa, pero no por figurativa, plenamente conceptual, y dentro del surrealismo, onírico-poética
Su obra realizada con delicadeza, una sencillez y una sensibilidad tales, que en todo momento se siente esta verdadera comunicación o comunión con la artista, el sujeto activo, con el espectador, el sujeto pasivo.
Todos sus temas nos transportan hacia un horizonte de esperanza, de vida nueva, de un más allá feliz y esperanzador.  Siempre hay una sonrisa que nos manifiesta que hay algo mejor delante, que jamás debemos desesperar.
Todo nos lo puede explicar y lo puede hacer, porque tiene la base necesaria, el verdadero oficio, pero también por su paso y estancia en América del Sur, donde aprendió a sentir este surrealismo maravilloso que tan solo lo han sabido expresar y explicar en aquellas lejanas tierras.
Debemos admirar su obra, saber captar e interpretar su mensaje, su sinceridad y su sesibilidad hacia todo lo que le rodea.
Josep Maresma i Pedragrosa   CRITIC  D´ART   MEMBRE  D´ICOM. Barcelona 1992


Si  bien ha de ser para muchos una visión agradable y placentera, la de la pintura de Meca Ketterer, para quienes suelen no recordar sus propios sueños es un auténtico hallazgo: ella además los fabrica.
Sobrados recursos técnicos juntamente con una permeabilidad sensorial fuera de lo habitual, conjugan una química creativa difícilmente inadvertida, y a ella, como matíz final que cierra el círculo de la concepción de la obra, cabe añadirse la fantasía del contemplador.
Formada en Barcelona y en Caracas, responde su obra a la mixtura de culturas y de valores. La cadencia serena con acento sudamericano y la descripción caligráfica del rasgo  europeo, mundos que entrelaza sirviéndose de la referencia que los une física e inequívocamente:  las aguas y el espacio.
Creo capaz a Meca Ketterer de explicarnos los misterios de las galaxias, de las profundidades abisales, del lenguaje de las plantas o de la evolución de los astros.  Démosle lienzos.
Richard  Banquells  Bernard    Director Galería  ARTSENAL   1993


La obra de Meca Ketterer responde a la mezcla de culturas y valores y es capaz de explicarnos los misterios de las galaxias, de las profundidades abismales, del lenguaje de las plantas, o de la evolución de los astros. Y por último “…démosle lienzos”.
Richard Banquells  Director Galeria  d´Artsenal   ELS  4  CANTONS   San Cugat  1993


Mari del Carmen Meca Ketterer, profesional con notable formación y amplitudes, que domina el dibujo, acierta en la tridimensión y realiza una pintura imaginativa, etérea, en la que las figuras aparecen como sustancias querenciales, plenas de encanto.
EL PUNTO  DE  LAS  ARTES   MADRID   1993


Hay pintura que nos interesa por sus valores técnicos o por su concepción intelectual. L admiramos sinceramente, aunque nos deje fríos.
Y hay pintura en la que, sin necesidad de un previo análisis, nos vemos impelidos a penetrar de un modo irresistible.

Precisamente eso es lo que sucede al ver por primera vez la obra de Meca Ketterer.
Mundos exteriores configurados por superficies cromáticas magistralmente combinadas.
Mundos interiores, representados por personajes reducidos al más puro esquema anatómico y que presos de aquellos espacios parecen comunicarnos una extraña aventura  humana de movimiento, hallazgo, encuentro, desencuentro, huida, reflexión, en resumen la vida.
Y simultáneamente a estos personajes, unos rostros serenos, como Madonnas del quatrocento, dominando mágicamente toda la obra, mediante un perfecto juego de transparencias.

La causa de la extraña emoción que la obra de Meca Ketterer transmite al espectador se resiste a se analizada fríamente. Por lo tanto, sin pretender entrar en ella, me limitaré a destacar tres factores:
Un perfecto conocimiento del dibujo, que sabe plasmar con minuciosidad y diluir con maestría.

Un sentido del color que le permite crear ambientes, mediante la contraposición de tonalidades complementarias.

Y un saber poner estos recursos al servicio de la idea que rige cada cuadro, sabiendo contener el virtuosismo técnico, contención intencionada que es precisamente la que distingue al artista maduro, del novel  o el aficionado deseoso de asombrar con sus conocimientos.

Andrés  Francesch  Moya   -   Crítico de Arte  G. Jaimes   Barcelona    1994


Ja ens havia delectat amb la seva obra, ja l’havem pogut sentir dintre del cor, havíem sentit aquesta poesia que duu dintre seu i ens  l’explica a través d’aquest  encertat i poètic onirisme que emplena la seva vida espiritual i que ens la sap transmetre encertadament a través de les seus suggeridores pinzellades.
Es tracta com en tota pintura surrealista, d’una explicació plena d’intel·lectualisme, però que ella, l’artista,  la fa a més a més, plena de poesia, de lirisme, a través de les seves realitats de somni, a través de les seves gradacions cromàtiques, a través del seu eterisme.
Hom sent a través de la seva obra un neguit agradable, sensual, el qual fa que sentí dintre, la pausada poesia que ha anat impregnant a través de les seves suggeridores pinzellades, tota la tela, tot l’espai remarcat entre els quatre cantons de la tela, però que ens transporten vers aquest món fantasiós del qual la Meca, no ha sabut abstreure tot el sentiment per dur-hi l`ànima i el pensament.
Josep Maresma i Pedragosa      Crític d´Art. Membre d´ICOM. Barcelona  1994




Apenas  el pincel roza el soporte, el color se convierte en una mancha etérea que va adquiriendo corporeidad realzando el dibujo –o los dibujos – que subyacen.  Y así, Meca ketterer consigue una pintura personal, propia, en la que el mensaje poético se apoya sobre diferentes realidades.  Es soñadora, imaginativa, fantasiosa, lírica…  Y es pintora.  Hay quien utiliza la pluma para dejar constancia del sentido poético que sabe descubrir en su entorno o en su mente, Meca Ketterer utiliza la pintura.
Domina la técnica de las transparencias, de las suavidades, sabe componer de manera espléndida, ajustando el color para conseguir una unidad total, una atmósfera, un ambiente, difícilmente alcanzable y, en su caso, pleno de contenido pictórico.  Sabe hablarnos de sensibilidades y bellezas.  Sabe contarnos que las cosas no son lo que parecen y que todas tienen otra posible visión.
Magnifica la obra de Meca Ketterer, encierra aquello tan difícil de lograr que es la personalización de la belleza a través de la pintura.

                  J. Llop S.    Director y Crítico de la revista GAL-ART     1996


En su delicada sencillez, bajo la que late una poderosa capacidad de creación artística, Meca Ketterer es capaz de ofrecer mediante su pintura todo un transcendente mensaje en el que vibran esperanza, misterio y ensueño, y del que son depositarios y transmisores sus personajes.
Hombres y mujeres sin atavío alguno, que, como subraya la artista: “ el cuerpo humano es bellísimo; puro arte en la limpia armonía de su espiritual desnudez”, y que tienen la mirada perdida en el espacio. Pero en su actitud de aparente indiferencia po cuanto les rodea, tienen también el definido objetivo – Lo ha dicho Meca Ketterer – de sugerirnos la reflexión, squiera leve, pasajera, quizá consistente, sobre el posible “más allá”. Un mundo sin las limitaciones cotidianas, inquietudes, desventuras y agobios que nos embargan en esta existencia actual.
Lo mismo que quieren indicarnos esos ojos inmensos que dominan todo un sector de la exposición absortos en posibles visiones entre la realidad soñada y el sueño real, resonancia y ecos de una alcanzable felicidad.  O esos otros seres sumergidos en lo profundo de las aguas, buscando la primera y verdadera esencia de los hombres, los pájaros, las flores, el viento y el sol.
En la obra de Meca Ketterer – que en ningún caso cabe considerar como “decorativa” – todo adquiere una especial y profunda significación humana.
Figuras, gestos, actitudes, símbolos, esencias, tienen categoría propia en su apariencia siempre sugerente, entre sensible, dulce, onírica, mágica y preocupante.  Obra de profunda sinceridad en la que sobre el excelente dibujo rima todo un recital de armonía cromática.  Poema pictórico de insólitas transparencias, matices y gestos, orquestado en luces diáfanas sutilmente sensibles, nítidas atmósferas en su sugestiva irrealidad.
“ La pintura, madre de todas las artes, es un rezo espiritual que se hace con las manos, manejando colores y líneas”.  Es una frase del gran pintor que fue Francisco San José, hoy casi olvidado.
                Vicente J.  Amiguet  Crítico de Arte   DIARI  DE  TARRAGONA     1996


Los viajes de Meca ketterer, largos y espaciales, desplegados en una extensión cóncava y cálida son casi inmateriales. En ellos la luz vibra en su nivel más puro, a través de irisaciones opalinas sin interferencia oculta.  Es el lugar donde tan solo cierta dispersión asimétrica fotónica es capaz de alterar nuestra frecuencia, o sea nuestro nivel de conciencia. En la pasada exposición que presentó la Galería Mar sobre la obra de Meca Ketterer, la hemos contemplado aferrada en tierra, conectada a imágenes y colores que sugieren un viaje hacia el interior de sí misma.  La artista nos conduce por unos espacios cotidianos, próximos culturalmente ( Barcelona ), con cierta mezcla estilística que hace que el concepto se reencuentre, conduciendo de nuevo la dialéctica hacia la dicotomía, sobre si el arte debe ser aprovechable para algo más que para la propia expansión y deleite, como si eso no fuera suficiente.

                Mª José  Vela    Licenciada en Bellas Artes     1996


Etérea, lírica, la pintura que presenta Meca Ketterer; superpuestas la figura y el paisaje crea una atmósfera especial, personal que identifica e individualiza su pintura.  El color se convierte en una mancha etérea que va adquiriendo corporeidad realzando el dibujo, o los dibujos, que subyacen.
Pintura fantasiosa, imaginativa, poética; cada uno de sus cuadros es como un poema recitado a través de una composición muy bien solucionada, plena de ambiente, en la que impera una unidad tonal conjugados los colores en una amplia gama.
Es la visión propia de Meca ketterer, que nos descubre, una vez más, que las cosas no son lo que parecen y que todas tienen otra posible visión.
                 J. Llop S.   Revista  GAL-ART    1997


Es pintora de reales irrealidades, amante de mezclar distintas realidades a través de un entorno etéreo y coherente, creado a base de transparencias, de superposiciones que no producen choques.  Es la integración de diferentes realidades.  Y así una figura femenina, un desnudo elegante, una mujer de bello rostro, se enfrenta a un paisaje en el que a su vez se integra un bodegón;  y todos estos elementos dejan respirar a los restantes;  es la unión de certezas sin que ninguna de ellas pierda la identidad y adquiera protagonismo en detrimento de las restantes.
Para conseguirlo utiliza el color en gamas suaves, evanescentes, captando el  afluvio de la realidad pero manteniéndola.  No hay una pincelada más fuerte que otra, no hay estridencias. Un reseco árbol se integra en un paisaje de suaves montañas descritas con gamas diluyentes:  el cielo gana en transparencias y se une con las últimas claridades del atardecer.  Poesía pura, fiel reflejo de una sensibilidad extraordinaria unida a una concepción lírica de los temas.
Además, sabe resolver con elegancia y equilibrio los problemas de composición que se plantea.  Su pintura nace del sentimiento, pero no del impulso;  sus obras desprenden meditación, serenidad.   Son resultado de plantearse una serie de problemas técnicos, de estudiarlos y analizarlos a la búsqueda del efecto logrado.
A veces, especialmente en las cabelleras de las figuras femeninas, el color se refuerza hasta el punto justo y aparece una acentuación de lo imaginativo;  la cabellera se convierte en suave y ondulante mar de aquietadas olas, lo que le confiere un especial ritmo.
El resultado es una obra de un dibujo preciso, perfecto;  de una coloración sensible transmisora de serenidad;  de una elegancia resolutoria  realmente  notable.
Todo es consecuencia de saber ver, de ver lo que le inspira con mirada distinta, con mirada de poeta,  demostrando que las cosas son como son pero  también tienen otra visión. La consecuencia de estos saberes es una bella obra de elevada calidad pictórica.
                   P. Mollar   Crítico de la revista  GAL-ART    1998

Una sensibilidad manifestada pictóricamente de manera etérea, marca la obra de Meca Ketterer.  El color ilumina sus cuadros con una suave luz que se encarga de hacer aparecer formas, básicamente la figura femenina, rodeada de un entorno en el que paisaje y bodegón se unen.
El cromatismo de Meca Ketterer dibuja, con una raíz clásica, las figuras, que entronca con una serie de objetos y elementos que se convierten en complemento  descriptivo.  Sabe centrar el tema, atrayendo al espectador, pero al tiempo sabe añadir un entorno en el que se plantea problemas compositivos a los que halla acertada solución.
Es un mundo pictórico, el suyo, marcado también por la personalidad resolutoria.  Sus telas son  puros poemas en los que el color se ha encargado de embellecer la forma.  Meca Ketterer nos habla de la belleza contemplada desde un punto de vista personal con un dominio técnico que le permite expresarse con facilidad y hacernos llegar su mensaje.
A.Nero    Crítico de la revista  GAL-ART   1999



La obra de meca Ketterer se basa en la captación de la vida que sugiere encaminarla a un lugar ideal.
Los espacios sin gravedad, ligereza y serenidad que muestra, son las sensaciones que percibe en los momentos de inspiración.
Inmersa en un mundo de sueños y profundidades llenas de luz, la artista va formando un microcosmos, que busca envolver al espectador en un ambiente de sensibilidad y tranquilidad, fruto de la expresión de figuras con cabelleras sinuosas y gestos delicados entre un camino ondulante que forman parte de un paisaje onírico.
Lo esencial en la obra de Meca Ketterer es el escape y la búsqueda de un final de deseos llenos de espiritualidad.
           Ana María Aguilar Meca       LICENCIADA  EN  HISTORA  DEL  ARTE    2000

Su obra, asentada – no podía ser de otra manera- sobre un dibujo muy cuidado, queda marcada, al entrar en juego el color, por lo etéreo y atmosférico;  su cromatismo es suave, limpio insinuado más que acentuado, puesto al servicio de la creación de planos y de juegos de luces, muy equilibrado, expuesto todo ello en composiciones cuidadas en las que la figura femenina, rostros y desnudos, comparten espacio con paisajes insinuados, contemplados desde la ensoñación, lo que le otorga un componente idealista a su obra.
Pintura de controlada fantasía, plena de imaginación, también altamente poética.  En realidad sus cuadros son poemas recitados en susurros, centrando el acento en lo intemporal, en lo eterno.
Su obra va más allá de lo real avanza por el mundo íntimo de los sueños, de las ilusiones.  Y lo que podría volatilizarse se convierte a través de la pintura en real eternidad.  Pintura nacida en lo más profundo de una sensibilidad no frecuente, desarrollada con una técnica personal capaz de despertar ensoñaciones.
         Adolfo  Campillo    Crítico  de   Arte  de la revista  GAL-ART     2001


Un color angélico, suave, nacido en las transparencias y en lo etéreo, impregna la obra de Meca Ketterer;  figuras femeninas, rostros de delicada belleza, adquieren protagonismo inmersas en unos paisajes espiritualizados que sirven de fondo.  Todo transpira naturalidad, serenidad;   un dibujo perfecto se encarga de describir a través de la casi insinuación;  el resto es puro color conjugado en una gama predominante que va cambiando y evolucionando al tiempo que crea un ambiente atmosférico cargado de lírica sensibilidad.
Si cierto es que el discurso realista marca la obra de Meca Ketterer, no es menos cierto que la interpretación y la técnica le permiten construir una nueva realidad, lo que otorga un sello especial a su obra.
          Mario  Nicolás    Crítico de la revista    GAL-ART       2002


Pura sensibilidad y belleza se unen en la creación de Meca Ketterer.  Su obra radica en un estilo simbólico, de ensueño, onírico, real y al tiempo irreal, sin pretender en ningún momento caer en un surrealismo.  La realidad está siempre presente, explicada desde un lirismo suave, dotado de un especial encanto.  Posiblemente éste sea el  factor más importante, denominador común, de su obra, que gira alrededor de la figura femenina, convirtiéndola en eje que vertebra espacios al tiempo que establece suavidades y transparencias descrptivas en una interpretación simbólica de la realidad que subyace en sus telas.
Soñadora, dotada de una sensibilidad especial, Ketterer capta a sus modelos femeninos en distintas posiciones, destacando el rostro y, de manera especial las manos, creando un conjunto armonioso y de gran belleza que se convierte en una atmósfera impregnada de serenidad.
Resuelve sus temas sobre la perfección del dibujo, con un buen dominio de la técnica;  sabe componer de manera  espléndida, ajustando una coloración cálida y uniforme en la que pone en juego unas maravillosas gamas y tonalidades.
El resultado es una obra poética, imaginativa, llena de inquietudes y con una calidad pictórica fuera de lo común, fiel reflejo del bien hacer que caracteriza ala artista.
              Francisco   Martínez  Chabrera     Revista    GAL-ART    2005


Algo  hay de mágico y etéreo en la obra de meca Ketterer.  Es como si sus pinceles fueran alados, como si no se atrevieran a dejar su huella sobre la tela y pasaran rozándola dejando un poco de color, muy trabajado, que va vistiendo las figuras femeninas, siempre presentes en su obra.  A veces le basta con el rostro, mujeres que reflejan serenidad, la mirada perdida en la lejanía y ajenas a lo que están contemplando, ensimismadas.  Otras veces la figura es captada entera, estilizada y hasta idealizada, inmersa en un espacio irreal, geométrico, todo estructurado y bien compuesto.
El color está impregnado de transparencias, suavidades, inmerso el tema en un espacio dotado de un toque de irrealidad.  Un dibujo impregnado de ternura, también de respeto, construye la base y compone creando un ambiente y una atmósfera muy especial, en una interpretación de la realidad que llega a rozar el simbolismo.
Meca Ketterer es artista soñadora que se expresa al tiempo dentro de la figuración, demostrando que sobre la realidad se puede construir una dicción personal y propia.  Fiel a sus principios y criterios estéticos, edifica un mundo pictórico imaginativo y real, impregnado de una indudable calidad.
Dominada la técnica, poseyendo un gran sentido del color, la artista sabe llegar al alma del espectador.
           Mario  Nicolás    Critico de la revista    GAL-ART    2006


Mirada serena y poética la que sobre la realidad deposita Meca Ketterer, artista que sabe dejar constancia, en cada una de las telas, de su sensibilidad creadora.  Es la suya una pintura  alada y poética, de suavidades y tonos casi etéreos, como si el pincel temiera dejar la huella de color pero dejando el cromatismo suficiente para que la realidad quede plenamente descrita, una realidad que gira siempre en torno a la suprema piedra de toque que es la figura femenina, captada en intimidades y silencios, en esperas y sueños, ajena a la presencia del artista.  Un dibujo impregnado de ternura, también de respeto, construye y compone creando un ambiente y una atmósfera, en una interpretación, que llega a rozar el simbolismo, de la realidad.  Artista soñadora pero al mismo tiempo figurativa, demostrando que sobre lo objetivo se puede construir una dicción personal y propia.  Meca  Ketterer,  fiel a sus principios, edifica un mundo pictórico imaginativo y real, impregnado de una indudable calidad.  Dominada la técnica, poseyendo un gran sentido del color, la artista sabe llegar al alma del espectador.
           Mario  Nicolás     Catálogo  Exposición   de  la GALERIA   SALDUBA    2006


La figura femenina es el eje alrededor del cual gira su obra.  Una figura plasmada con un aura especial, muy personal;  la contempla desde la sensibilidad, incluso desde la ternura, de rasgos clásicos y suaves, integrándola en espacios etéreos, complementarios, a veces descriptivos, como pueda ser un paisaje o un interior, elementos que pasan a un segundo término como consecuencia de la fuerza que la figura posee a pesar de estar contemplada desde una vertiente lírica y con un toque romántico.
Un dibujo preciso, detallista, de fuerte raíz clásica, queda realzado por un cromatismo impregnado de tenues suavidades que le permiten crear una atmósfera intensamente poética.
Luce Meca Ketterer  una técnica depurada y consigue develar el secreto de la belleza a través, en muchas ocasiones, de algo tan difícil de pintar como es la mirada;  sus figuras femeninas muestran una mirada cargada de sentimiento que refleja lo que la modelo que le presta la imagen está pensando.
Meca Ketterer  construye un mundo pictórico especial que le permite alcanzar una obra de las que no precisa firma para conocerse su autoría.  Es algo que pocos artistas logran y que ella ha conseguido.
             J. Llop  S.     Exposición  Galería   ARIMANY       Revista GAL-ART     2006



Su obra gira en torno a la  figura femenina, que nos presenta a través de su lírica sensibilidad;  sabe crear atmósferas etéreas, utilizando una paleta de suaves luminosidades, poniendo el acento en una descripción de intensa raíz clásica y perfeccionista, fiel  reflejo de su dominio del dibujo, conformando un especial y bello mundo pictórico.
             Revista   ART  ESCOLÀ  INTERNACIONAL    2006


La pintura de Meca  Ketterer  está marcada por su interpretación poética, explicada con suaves y etéreos tonos, como si su pincel temiera dejar huella de color, conteniéndose, pero conjugando la suficiente gama tonal para que la realidad quede descrita desde la insinuación.  Y es que la obra de Meca  Ketterer  gira siempre en torno a lo entrevisto, a la insinuación a la atmósfera envolvente.  Figuras femeninas siempre presentes, la mujer como eje, sola, inmersa en un ambiente, en una atmósfera que refleja sombras de realidades; en otras ocasiones la figura se multiplica o interviene el hombre, la pareja reflejando sentimientos en un bosque, los árboles disolviéndose y a su vez acrecentando la importancia de la la figura.  Sueños, vivencias, recuerdos y presencias, siempre partiendo de la figuración, con un dibujo muy bien resuelto, y llegado a un simbolismo de marcada raíz centroeuropea.
Sobre un dibujo impregnado de ternura, también de respeto, construye y compone creando un ambiente y una atmósfera.  Artista soñadora, pero con raíces, onírica y figurativa, demostrando que sobre lo objetivo se puede construir un estilo personal y propio.  Meca  Ketterer,  fiel a sus principios estéticos, edifica un mundo pictórico imaginativo y real y de una indudable calidad.  Dominada la técnica, poseyendo un gran sentido del color, llega con su obra al alma del espectador.
             M. Losada    Crítico de la Revista  GAL-ART     2007


Un dibujo impregnado de ternura, también de respeto, construye y compone creando un ambiente y una atmósfera, en una interpretación, que llega a rozar el simbolismo.  Artista soñadora pero al mismo tiempo figurativa,  demostrando que sobre lo objetivo se puede construir un estilo personal y propio.  Meca  Ketterer,  fiel a sus principios, edifica un mundo pictórico, imaginativo y real, impregnado de una indudable calidad.
       Revista   ART  ESCOLÁ   INTERNACINAL     2007



La pintura de Meca Ketterer, es poética, de suaves y etéreos tonos, como si el pincel temiera dejar  huella del color pero dejando el suficiente para que la realidad quede plenamente descrita, una realidad que gira siempre en torno a la suprema piedra de toque que es la figura femenina,  captada en intimidades y silencios,  en esperas y sueños, ajena a la presencia del artista.   Un dibujo impregnado de ternura, también de respeto,  construye y compone creando un ambiente y una atmósfera, en una interpretación, que llega a rozar el simbolismo.  Artista soñadora, pero al mismo tiempo figurativa, demostrando que sobre lo objetivo se puede construir un estilo personal y propio.  Meca  Ketterer,  fiel a sus principios, edifica un mundo pictórico imaginativo y real, impregnado de una indudable calidad.  Dominada la técnica, poseyendo un gran sentido del color, la artista sabe llegar al alma del espectador.
       Catálogo de la Exposición   CUATRO   VISIONES       2007

La obra de Meca  Ketterer  está impregnada de sutilezas y lirismo;  puro poema pictórico que rinde homenaje a la figura, básicamente femenina, de neta raíz clásica, perfiles acentuados, el acento puesto muchas veces en la mirada, cuerpos marcados por un dibujo perfecto, cuidadas las calidades cárnicas plenas de transparencias, inmerso todo ello en una atmósfera cromática que,  como fondo acogedor, juega al contraste del ritmo de curvas y se establece sobre geometrías en ,as que conjuga diversos tonos dentro de una misma gama, tonalidades que la luz, siempre utilizada de manera ajustada, sin caer en extremismos, se encarga de resaltar al tiempo que crea atmósferas.   Bellas figuras inmersas en la soledad, doblada la imagen al contemplarse en un espejo, en la intimidad o enfrentadas en un espacio abierto lo que le permite rimar las suavidades de un plácido paisaje, hermanando dos temáticas diferentes  que la pintora sabe armonizar.  Es contarnos la belleza de lo natural unida a la de la figura.
Obra siempre bien resuelta técnicamente, sensible y profundamente pictórica.
            Mario  Nicolás     Crítico de la  Revista   GAL-ART     2009


El retrato y la figura son los géneros que más y mejor cultiva la pintora  Meca  Ketterer  que viene afirmándose tanto a nivel  nacional como internacional gracias a sus muestras que constituyen verdaderos éxitos sociales y artísticos.  Es una obra que está impregnada de sutilezas y lirismo:  puro poema pictórico de neta raíz clásica, perfiles acentuados, cuerpos marcados por un dibujo perfecto, miradas con mensaje, cuidadas las calidades cárnicas plenas de transparencias, inmerso todo ello en una atmósfera cromática.  Figuras inmersas en la soledad, doblada la imagen al contemplarse en un espejo, en la intimidad o enfrentadas en un espacio abierto lo que le permite rimar las suavidades de un plácido paisaje.
Su opción es de índole clásica, tradicional, aceptando la estética de un considerable sector, cuya línea de desarrollo histórico puede ser seguida desde el pasado siglo.
          Henry  Preston      Revista   GAL-ART      2011
MENCIÓN DE HONOR  para Meca Ketterer
Sobresale el dibujo sobre la pintura al igual que la mirada queriendo salir del óleo, asomándose fuera de los cuatro ángulos para buscar un mundo paralelo  al adiós que deja la luminosidad de espaldas al horizonte.
                Galería BCM 2013



1 comentario:

  1. Maravillosa artista. Me recreo en su creatividad, luminosa y poética.

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